El informe publicado por la oficina de presupuesto sería desalentador.
La Oficina de Presupuesto del Congreso ha delineado tres escenarios posibles para las jubilaciones y pensiones en Argentina durante 2024, todos ellos caracterizados por una pérdida de poder adquisitivo. Estas proyecciones se basan en el megaproyecto del Gobierno, que plantea la suspensión de la fórmula de movilidad y la concesión de aumentos discrecionales por decreto, con el objetivo de reducir el déficit fiscal en un 0,4% del PBI.
El informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso analiza diversas posibilidades en ausencia de una fórmula clara para los ajustes. En caso de que no se otorguen aumentos durante el año, se proyecta un deterioro del 69,9% en el poder de compra de los haberes, con consecuencias graves para los beneficiarios. Además, el informe destaca que la mitad de los beneficiarios podrían caer en la indigencia, y un 33% en la pobreza.
En el caso de ajustes exclusivos para los ingresos más bajos, la pérdida para quienes perciben tres o más haberes mínimos sería del 69,9%. Aunque ANSeS tendría un superávit del 1,2% del PBI, las prestaciones previsionales representarían el 5% del PBI.
Si se aplicara un aumento proporcional para todos los haberes según la evolución de los fondos de ANSeS, la pérdida común sería del 19%, pero esta estrategia podría aumentar al 40% si se priorizan los de menores ingresos. Por otro lado, si todos los haberes se incrementaran según la inflación, no habría pérdida del poder adquisitivo, pero el déficit de ANSeS aumentaría al 0,8% del PBI.
La opción de ajustar según la inflación, sin embargo, se descarta debido al objetivo del Gobierno de reducir el déficit previsional en un 0,4% del PBI. Esta meta podría mantener la pérdida acumulada en el poder adquisitivo de las jubilaciones y pensiones sin cambios, a pesar del deterioro del 40% experimentado entre septiembre de 2017 y diciembre de 2023.
El informe reconoce que la reducción del déficit previsional en los últimos años ha venido a expensas de una significativa caída en el poder adquisitivo de los jubilados. Además, destaca que la suspensión de la fórmula de movilidad puede cumplir su objetivo si la subida de precios se desacelera, manteniendo los haberes sin recuperar las pérdidas de años anteriores.
Con datos oficiales que indican una inflación del 25,5% en diciembre y proyecciones del 25% en enero, las jubilaciones y pensiones podrían experimentar un deterioro del 23% en solo dos meses. Estas pérdidas se suman a las sufridas en los últimos años, con un deterioro promedio jubilatorio del 40% entre septiembre de 2017 y diciembre de 2023. La incertidumbre persiste en el panorama financiero para los jubilados y pensionados argentinos en 2024.