El día después de mañana: el cornejismo analiza un escenario electoral ante la eventual derrota de Milei

Dentro del oficialismo local ya se empezó a discutir «el día después», donde no son pocos los que se imaginan a un Cornejo manteniendo peso político al terminar su mandato con puntual influencia en la política nacional.

La relación entre el gobernador Alfredo Cornejo y el presidente Javier Milei parece tener una buena sintonía política en la coyuntura, ya que el mandatario provincial defiende el rumbo económico de la Casa Rosada, se jacta del acuerdo electoral alcanzado con La Libertad Avanza y existe la posibilidad de que busque repetir este esquema de cara a las elecciones del 2027.

No obstante, detrás de esa coincidencia se exhibe una discusión que comienza a ganar espacio dentro del radicalismo provincial, una pregunta que va más allá del escenario electoral: ¿qué hará la UCR mendocina cuando Milei deje de ocupar el centro de la política argentina?

Cabe destacar que Cornejo construyó buena parte de su estrategia política de los últimos años a través de una pragmática alianza con el Gobierno nacional al acompañar reformas, garantizar el diálogo y aprovechar un electorado local que, dicho sea de paso, fue el segundo que más votos le otorgó a Milei en las elecciones del 2023. El problema aparece cuando esa estrategia debe proyectarse más allá de la figura de un presidente.

Es algo que ya se viene señalando a travès de las columnas de Diario Mendoza Today, siendo que a pesar de que en la actualidad todo indica que quienes se adhirieron a las políticas de la Casa Rosada pueden capitalizar gran parte de ese respaldo el escenario puede cambiar y, de hecho, de a poco parece estar sufriendo modificaciones.

El tema es que en terreno mendocino se trata de una incertidumbre que corre en paralelo con una carrera electoral en marcha, teniendo al ministro de Educación Tadeo García Zalazar como principal aspirante a candidato por el oficialismo provincial quien ya empezó a construir un perfil político propio dentro del radicalismo.

Se trata de un hombre del riñón del cornejismo pero que todo indica que incorporaría una distancia mayor con respecto a la injerencia de la Casa Rosada en la provincia y comienza a abrir una discusión sobre el tipo de vínculo que la UCR debería mantener con el Gobierno de Milei.

De allí surge una de las preguntas más relevantes pero incómodas con la mira puesta en las elecciones del 2027. ¿El radicalismo mendocino necesita continuar asociado al mileísmo para conservar el poder o puede recuperar una identidad propia y competir desde un espacio más autónomo?

Es un debate que no se limita a la candidatura, una interna que en realidad no es nueva en el radicalismo provincial sobre el futuro del partido centenario y el alcance que debería tener La Libertad Avanza sobre él, con posturas que van desde las más blandas hacia una UCR más ortodoxa y alejada lo más posible de la Casa Rosada.

Es una tensión que puede terminar siendo uno de los principales debates de la política local, con un oficialismo que deberá defender 12 años de gestiones por detrás y explicar la línea de Gobierno con la que pretende continuar para los próximos cuatro años.

No será nada fácil encauzar a todos los nombres dentro de esta interna ya que es necesario para ello construir una fórmula que conserve los beneficios de la alianza con Milei pero sin quedar completamente atada a su suerte electoral. Parte de ello tiene que ver la diferenciación de Cornejo con Milei en sus posición con respecto a la defensa de la continuidad de las elecciones PASO y la posibilidad de que los comicios sean desdoblados tal como se especula hoy dentro de la Casa de Gobierno de Mendoza.

Esa será finalmente la diferencia principal entre mantener una coalición ante una eventualidad y construir un proyecto político que sea capaz de sobrepasar una posible derrota de Milei en la ya anunciada búsqueda de su reelección.

En tal contexto, uno de los datos más relevantes, según pudo saber Diario Mendoza Today, es que dentro del oficialismo local ya se empezó a discutir «el día después», donde no son pocos los que se imaginan a un Cornejo manteniendo peso político al terminar su mandato con puntual influencia en la política nacional.

Es por ello que en medio de la búsqueda de la sucesión del gobernador hay otra arista que comienza a tomar fuerza y tiene que ver con tratar de determinar cuál será el sector del radicalismo provincial que quedaría mejor posicionado ante la eventual derrota del presidente en las elecciones del 2027.

Es que si bien el radicalismo cornejista encontró en Milei un socio capaz de favorecer su posición electoral, necesita preservar una estructura propia cuando la ola libertaria pase si es que ello sucede y, por lo tanto, la verdadera disputa de cara al 2027 comenzó muchísimo tiempo antes del previsto en la provincia.