Alerta económica: Caída del consumo y la actividad económica

Siete indicadores de enero reflejarían este receso.

La economía argentina enfrenta un desafiante inicio de año, marcado por una serie de indicadores preocupantes que revelan una profunda caída en el consumo y la actividad económica. El impacto de la devaluación, la aceleración inflacionaria y el ajuste fiscal implementado por el Gobierno de Javier Milei como parte de su estrategia para estabilizar la economía han dejado su huella en varios sectores clave.

Los primeros datos de enero arrojan cifras alarmantes en el ámbito del consumo masivo. Según datos preliminares de la consultora Scentia, las ventas en supermercados registraron una caída del 11% en comparación con el mismo período del año anterior. Esta contracción supera los resultados observados en los años 2020 y 2021, anticipando un panorama desafiante para el consumo en el año en curso.

En el sector de la construcción, los signos de alerta son aún más pronunciados. El Índice Construya reveló un desplome del 29,2% en la venta de materiales durante enero, señalando una tendencia a la baja que se intensificó al inicio de este año. Esta situación se agrava con la disminución del 20% en los despachos de cemento al mercado interno, según datos de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP), lo que podría impactar significativamente en el empleo del sector.

La industria manufacturera también ha comenzado a experimentar los efectos de la recesión. En particular, la producción de automóviles registró una caída del 38% en enero en comparación con diciembre, según datos de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA). Esta contracción se reflejó tanto en las ventas mayoristas como en las exportaciones del sector, evidenciando un escenario adverso para la industria automotriz.

En el ámbito minorista, las cifras de patentamientos de vehículos durante enero reflejan una disminución del 33,7% en comparación con el mismo mes del año anterior, según datos de la Asociación de Concesionarios de Argentina (Acara). Esta caída se atribuye a diversos factores, incluida la erosión del poder adquisitivo de los consumidores y la incertidumbre económica.

Por su parte, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída del 28,5% en las ventas minoristas de pymes durante enero en comparación con el mismo período del año anterior. Todos los rubros relevados por la entidad mostraron descensos, excepto el de indumentaria. Esta situación se vio exacerbada por el incremento de precios y la falta de ajuste en los salarios, lo que llevó a una selección más cuidadosa de compras por parte de los consumidores.

Finalmente, el sector de combustibles también ha sido afectado, con una baja del 10% en las ventas durante enero, según fuentes del sector. La liberalización de precios impulsada por el gobierno ha contribuido a esta disminución, y se espera que empresas como YPF registren una caída en sus ventas en las estaciones de servicio para el año en curso.

Si bien existen proyecciones que anticipan una posible reactivación económica hacia la segunda mitad del año, estas dependen en gran medida del éxito de las medidas de estabilización implementadas. Sin embargo, el panorama económico sigue siendo incierto, con estimaciones que sugieren una contracción del PBI de hasta un 4% en caso de que la situación empeore y la inflación se espiralice.