Ziliotto rechaza las amenazas del Gobierno Nacional

El gobernador de la provincia de La Pampa defendió la democracia, señalando que no cederá a las presiones impuestas.

En una entrevista con C5N, el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, expresó su firme rechazo a las presiones del Gobierno nacional liderado por Javier Milei, cuestionando la estrategia para aprobar la Ley Ómnibus y denunciando la amenaza de recortes presupuestarios a las provincias que no respalden las medidas de ajuste.

Ziliotto calificó la situación como de «enorme gravedad institucional» y lamentó que las amenazas del Gobierno repercutan negativamente en la democracia y la Constitución. Enfatizó que las decisiones del presidente afectarían directamente el acceso a la salud, justicia y seguridad de miles de argentinos, y subrayó la importancia de la representatividad de los gobernadores en el esquema democrático.

El ministro de Economía, Luis Caputo, durante las negociaciones para la aprobación de la Ley Ómnibus, amenazó con realizar recortes presupuestarios a las provincias que no voten a favor del paquete de medidas. El propio Milei, según informes, habría amenazado con dejar «sin un peso» a los gobernadores en una reunión de Gabinete.

Ziliotto destacó la necesidad de defender la voluntad popular y la plena vigencia de las instituciones frente a un modelo que, según él, provoca un ajuste que empobrece a los sectores más vulnerables de la sociedad.

Respecto a la decisión del gobernador tucumano Osvaldo Jaldo de apoyar la ley, Ziliotto expresó respeto aunque señaló que considera que es una «traición al electorado y a la política». Hizo hincapié en la importancia de preservar la democracia y defendió la política como instrumento fundamental para el bienestar.

El gobernador pampeano también ratificó su oposición a la reintroducción del impuesto a las ganancias, argumentando que el salario no es ganancia y que gravar a los trabajadores con este impuesto afectaría negativamente la economía.

En relación a la Ley Ómnibus, Ziliotto advirtió que la misma «se está llevando puestas las instituciones de la democracia» y anticipó que, de aprobarse los primeros seis artículos del dictamen, el presidente ejercería una concentración indebida del poder público, contraviniendo la Constitución. La situación política y económica continúa tensa, con los gobernadores enfrentando decisiones cruciales que podrían tener un impacto significativo en sus provincias y en la nación en su conjunto.