En medio del escándalo con Alejandro Stoessel, vuelve a cobrar relevancia una declaración que había realizado la cantante.Sobre su papá como representante, decía: «Pongo las manos en el fuego y tengo toda la confianza del mundo».
Luego de que explotara el escándalo familiar entre Martina “Tini” Stoessel y su padre, Alejandro Stoessel, resurgió una vieja entrevista en la que la cantante se sinceraba acerca de su relación con el dinero.
Cabe aclarar que, en los últimos días, trascendió que Tini ordenó una auditoría sobre su patrimonio, conseguido gracias a 15 años de trayectoria, y descubrió que no tiene control ni participación accionaria sobre sus 70 millones de dólares.
Los mismos aparecen dentro de sociedades a nombre de, no solo su papá, sino también su hermano Francisco, pero que facturan gracias a la imagen, contratos comerciales, música y shows de la artista.
En ese contexto, en un mano a mano que Tini le brindó a Clarín a finales de octubre del 2017, cuando tenía apenas 20 años, la cantante ya hablaba sobre cómo su padre siempre tuvo el control sobre su dinero.
«Soy un horror, soy más colgada… Realmente, hasta me olvido. Le sigo pidiendo plata a mi papá para salir con mis amigas… para el peaje. A veces me cuelgo», comenzaba diciendo Stoessel en la nota, a pesar de que ya trabajaba hacía más de cinco años y ya era mayor de edad.
«Hoy me pasó, tuve que volver a casa y decir ‘ma, me das 30 pesos para el peaje’. Obviamente que soy consciente, no es que soy una tonta, obviamente que sé un montón de cosas…», explicaba la artista.
Y agregaba: «Pero intento tener una vida normal de una chica de 20 años, en todo sentido. Obviamente que me doy mis gustos si hay algo que me gusta, que quiero tener o que quiero hacerle un regalo a alguien, pagarlo con mi dinero porque me lo gano y porque trabajo«.
Cabe mencionar que Tini ordenó la auditoría luego de que quisiera comprar una cartera de 2.500 euros. Según trascendió, su tarjeta fue denegada y, al consultar con el banco, se enteró de que su padre le había puesto un límite de 2.000 euros por compra.
«Pero soy desprendida. Eso creo que me lo dio el hecho de que mi papá sea mi representante. Yo creo que si yo tuviera un representante y tuviera que estar más pendiente de mis contratos, de cuánto esto y lo otro, ahí sí estaría más metida», explicaba Tini sobre Alejandro, que dejó de ser su mánager hace tres meses y después de casi 15 años.
En ese sentido, Stoessel confiaba profundamente en su padre: «Pero el hecho de que sea mi papá la persona que me arregla todos esos temas, pongo las manos en el fuego y tengo toda la confianza del mundo porque sé que nadie más que él va a querer lo mejor para mí y para la familia».
«Me súper despreocupó desde ese lugar. De decir que ‘bueno, lo dejo para papá y cualquier pregunta que tenga, papá me la va a decir’. Es papá», cerró la nota.