El medio La Política Online publicó un artículo anunciando el paquete de medidas económicas que implementaría el gobierno de Javier Milei.
En una decisión impactante, el Ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, ha anunciado medidas que reconfiguran el panorama financiero del país. La primicia, desvelada por LPO, revela un aumento significativo del impuesto país, que pasará del 7% al 17,5%, junto con la imposición de retenciones a productos no agropecuarios. Estas acciones se enmarcan en un contexto más amplio que incluye una fuerte devaluación, proyectando un dólar oficial a 800 pesos, representando una depreciación del 118% del peso frente al dólar.
El anuncio de Caputo, aunque careció de detalles precisos sobre la implementación del impuesto país en relación al nuevo valor del dólar o la preservación de la tasa anterior del 7%, fue anticipado en exclusiva por LPO. Esta modificación choca frontalmente con uno de los principios clave de la campaña de Milei, quien rechazaba los impuestos que, según él, «asfixian» a la Argentina.
La extensión de las retenciones a nuevos productos no agropecuarios, omitiendo una disminución para el campo, a pesar de las críticas previas de Milei y Caputo hacia este impuesto, refleja una decisión estratégica que podría evitar un deterioro adicional en la ya tensa relación con el sector agropecuario.
El retraso en el anuncio, atribuido a «problemas técnicos», precedió la revelación de las medidas de ajuste. Estas incluyen la reducción de subsidios a servicios públicos (electricidad, gas y transporte) y transferencias a las provincias, con un enfoque particular en Buenos Aires, aunque sin precisiones sobre el alcance de estas reducciones. Contrario a las promesas de campaña de Milei, no se mencionaron privatizaciones.
A pesar de la intención previa de desmantelar el «Pacto del Amba» mediante la colaboración con provincias del interior, el anuncio confirmó la suspensión total de la obra pública, lo que impactará directamente en estas regiones.
Además de estas medidas, se presentaron anuncios más simbólicos que prácticos en términos fiscales. La suspensión de la pauta publicitaria, la no renovación de contratados estatales con menos de un año de antigüedad y la reducción nominal de ministerios carecieron de acciones complementarias que afecten estructuralmente. Estos ajustes, plantearían incógnitas acerca de su eficacia y su impacto a largo plazo en la economía nacional, especialmente en términos de inflación.