Los participantes del reality de Gran Hermano se habrían arrepentido de lo que pasó entre ellos.
En una noche movida en Gran Hermano, Sabrina Cortez -la contadora mendocina- y Alan Simone protagonizaron un episodio controvertido al dar su consentimiento para compartir la intimidad debajo de las sábanas. A días de cumplir ocho años de relación con su novio fuera de la casa, Sabrina lamentó lo sucedido y mostró arrepentimiento.
La producción del reality capturó imágenes de Sabrina y Alan en la misma cama, moviéndose bajo las sábanas. Ante la situación, la voz de Gran Hermano les recordó dar su consentimiento a cámara. A pesar de la indiferencia inicial de Sabrina, ambos levantaron sus pulgares, avalando lo que sucedería después.
Horas más tarde, al borde de la piscina, Alan inició la conversación sobre la noche anterior, expresando su malestar y preocupación. Sabrina, visiblemente afectada, admitió sentirse mal por lo sucedido. Aunque no mencionó a su novio, dejó entrever su pesar a días de celebrar ocho años de relación.
En el confesionario, Sabrina aclaró que su vínculo con Alan era solo amistoso, destacando la comprensión mutua. Afirmó tener novio y estar segura de su relación fuera de la casa. Por su parte, Alan expresó sentirse bien pero reconoció cierta soledad y confusión en algunos momentos.
En su presentación previa al ingreso a Gran Hermano, Sabrina había mencionado que estaba dispuesta a mantener una relación dentro del reality por estrategia, aunque resaltó la estabilidad de su relación de siete años con su novio. La situación generó arrepentimientos y reflexiones en la pareja, marcando un momento tenso en la convivencia del famoso reality show.