Los desafíos y preocupaciones de la propuesta de actualización jubilatoria

Qué sucederá con el reajuste de las jubilaciones con el nuevo proyecto de ley.

El próximo mes de marzo marcará el inicio de una nueva etapa en la actualización de las jubilaciones, con la aplicación de la fórmula dispuesta por el gobierno anterior. Sin embargo, la propuesta oficial plantea ciertos desafíos y preocupaciones tanto para los beneficiarios como para los expertos en materia previsional.

Según el proyecto de ley, se mantendrá la fórmula actual para calcular el reajuste de marzo, lo que, inicialmente, profundizará la pérdida de poder adquisitivo que ya vienen experimentando los jubilados. La aplicación de esta fórmula en 2023 resultó en pérdidas que oscilaron entre el 14,2% y el 37,4%, dependiendo del nivel de ingreso.

Un punto de especial atención es que, tal como está redactado el proyecto, existe un período sin compensación. El índice de precios de enero no sería considerado en la actualización, generando inquietudes entre economistas y abogados especializados en el ámbito previsional. Aunque el borrador difundido no incluye la inflación de enero, el diputado José Luis Espert sugiere que podría haber modificaciones en el texto para beneficiar a los jubilados.

El proyecto propone que a partir de abril los ingresos se actualicen mensualmente según el último dato de inflación disponible al momento de iniciar el calendario de pagos. Esto significa que en abril se consideraría la variación del Índice de Precios al Consumidor Nacional (IPCN) de febrero, y así sucesivamente.

Sin embargo, los expertos señalan que esta propuesta, aunque mejor que dejar permanentemente la fórmula actual, tiene algunos problemas. La falta de compensación por la pérdida de poder adquisitivo en enero y la falta de claridad sobre el empalme entre los sistemas generan preocupaciones. Además, la propuesta no aborda la recomposición de los ingresos mínimos ni especifica qué ocurrirá con los bonos que perciben algunos jubilados.

A pesar de los desafíos, algunos expertos consideran que la propuesta es una mejora en comparación con dejar la fórmula actual de manera permanente, ya que proporciona una actualización mensual por inflación. Sin embargo, la incertidumbre sobre la duración de este mecanismo y la falta de compensación inmediata generan inquietudes en el ámbito previsional.