Los príncipes de Gales han estado este fin de semana en una tienda de productos agrícolas en un intento de acallar todo tipo de rumores
La visita de los príncipes de Gales de este fin de semana a Windsor Farm Shop, su tienda favorita de productos agrícolas, cerca de su casa en Adelaide Cottage, situada en la inmensa finca que alberga el Castillo de Windsor, ha supuesto mucho más que una simple mañana de compras para la pareja real. Es la primera vez que se fotografía a Kate Middleton junto a su marido, el príncipe Guillermo, en medio de toda la polémica surgida tras la fotografía del Día de la Madre. Esta vez la pareja se ha dejado filmar por algunos de los clientes de la tienda, en las que son las primeras imágenes que por fin tranquilizan a los británicos sobre cómo se encuentra Kate.
El diario británico The Sun ha publicado las imágenes de este plan informal en las que se puede ver a Kate Middleton, visiblemente más delgada, muy sonriente, andando y charlando con el príncipe Guillermo mientras cargaba con algunas de las bolsas de la compra. Se trata de una aparición muy esperada, ya que zanja las últimas controversias y llega en un momento clave: su primera gran crisis institucional. El hecho de que hayan sido los usuarios de la tienda los que la hayan captado y el vídeo no haya visto la luz a través del Palacio de Kensington, donde los príncipes tienen su oficina, constataría que los fotogramas no han sido manipulados y serían la mejor prueba de veracidad sobre cómo está la Princesa, quien parece que evoluciona bien. También serviría para detener algunas de las teorías conspiranoicas que pese a esta aparición han vuelto a surgir. En las redes sociales hay quien dice que en realidad podría tratarse de una doble o que la imagen de Kate podría haber sido modificada con inteligencia artificial.
Durante este plan, los príncipes de Gales aparecen relajados y sonrientes a pesar de que no es un momento fácil para ellos por las críticas recibidas y las especulaciones que se han creado en torno a su matrimonio. Con las compras ya hechas pasean camino al coche charlando animadamente. Lo hacen atravesando primero los puestos y después una zona de restauración en la que hay gente comiendo al aire libre en unas mesas de madera. Nadie se da cuenta de la presencia del heredero al trono y su esposa, quienes pasan totalmente desapercibidos a pesar de que esta era la imagen más buscada desde hace semanas.
Nelson Silva, uno de las personas que coincidió con los príncipes de Gales, ha hablado con The Sun para comentar cómo fue su encuentro con ellos. “Noté a una pareja eligiendo hogazas de pan y la mujer volvió a la cara y sentí como si la hubiera visto, me resultaba familiar. Kate parecía feliz y relajada. Se les veía felices por poder ir a una tienda y socializar. Eran naturales, una pareja con química”. Además, él fue el encargado de tomar este vídeo que se ha hecho tan viral. “Fui a mi coche y cuando salieron de la tienda los grabé. Solo quería compartir con mi familia las imágenes para mostrar lo normales que son”.
Estas imágenes llegan en un momento clave y tienen gran relevancia. ¿El motivo? Se producen tras el revuelo que causó la publicación en sus redes sociales de un retrato familiar por el Día de la Madre en Reino Unido; un post que generó una gran controversia ya que cuatro agencias internacionales retiraron la instantánea porque estaba editada. La princesa de Gales se disculpó públicamente por este retoque, pero muchos interpretaron esa instantánea como una falta de transparencia que dio pie a un sinfín de teorías conspiranoicas. Además, provocó que la opinión pública exigiera respuestas ante el hermetismo que ha rodeado la convalecencia de Kate, que coincide con la de Carlos III.
Para esta salida privada, el matrimonio ha elegido looks cómodos y deportivos. En el caso de Kate Middleton un estilismo compuesto por mallas, sudadera de cremallera y zapatillas de color negro, mientras que el príncipe de Gales llevaba unos vaqueros, impermeable azul marino y gorra, para posiblemente intentar pasar desapercibido. Este día, los príncipes de Gales también estuvieron animando a sus hijos en una competición deportiva de su escuela, Lambrook School.