Mercedes Sosa cumpliría 88 años en el día de hoy. Cómo fue la vida de una figura tan importante para el país.
Nacida en San Miguel de Tucumán en el año 1935, Haydee Mercedes Sosa o Marta -como la llamaban sus padres, debido a que su madre quería nombrarla así y su padre la inscribió diferente en el registro- fue una de las intérpretes folklóricas más importantes que tuvo el país.
Sus padres fueron Ernesto Quiterio Sosa y Ema del Carmen Girón, ambos trabajadores: esta última vivía del lavado de ropa, mientras el primero trabajaba en un ingenio azucarero hasta que debió tomar un puesto de estibador en el puerto de Buenos Aires. A su vuelta, Ernesto consiguió labor en un aserradero, pero sus pulmones lo terminaron por hacer desistir. Ante esto, un pariente diputado peronista le consigue un puesto en la Caja de previsión social: Aquellas líneas políticas marcarían el resto del camino de las vidas de la familia Sosa.
Mercedes dio sus primeros pasos en la música a los 15 años, durante un viaje de sus padres a Buenos Aires para el día de la lealtad peronista. La negra Sosa fue sinónimo de patriotismo incluso en su debut: Primero en la escuela entonando el Himno Nacional argentino y luego en un certamen de radio, donde eligió «Triste estoy» , de Margarita Palacios. Luego de esa presentación, la joven consiguió un contrato por dos meses en LV12.
Con el tiempo fue ganando fama en la provincia y hasta se convirtió en la voz oficial del partido peronista. Pero su elección política se tornaría luego de izquierda, al establecer vínculo con diferentes artistas y leer diversos libros.
Casada con Oscar Matus, se instaló en Mendoza donde dio a luz a su hijo Fabián. Allí, comenzó la odisea de componer múltiples álbumes, hasta que su vida fue golpeada por el abandono de su marido. Allí decide mudarse a Buenos Aires, la ciudad que la vio crecer como profesional. En el festival de Cosquín Mecha obtendría el reconocimiento de lo que su voz generaba.
El vuelco en su vida, lo daría cuando abandonó su trabajo como cantante durante la dictadura para subsumirse en el exilio en una casita alquilada en París. En 1982, tomó las riendas de su futuro decidiendo volver a su amada Argentina, donde desafió al golpe militar: diez shows en el Teatro Ópera sin censuras.
Con 47 álbumes editados y múltiples premios, como los siete Grammys Latinos ó los once premios Gardel bajo el ala, Mercedes Sosa se ganó el cielo. Y no solo por sus logros musicales sino por su valor humano, llegando a ser Embajadora de buena voluntad para Unicef. La negra falleció el 4 de Octubre de 2009 por una insuficiencia renal y una afección cardiopulmonar productos de un problema hepático, pero siempre vivirá en el corazón de los argentinos.