Argentina retrocede en materia de ambiente

La Ley Ómnibus representaría una amenaza para los recursos naturales del país.

En un contexto de preocupación ambiental, la Ley Ómnibus, presentada por el presidente Javier Milei, ha generado inquietudes significativas en Argentina. Oficialmente conocida como «Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos,» esta ley abarca más de 300 artículos que proponen reformas en áreas económicas, administrativas, fiscales, penales, salud, educación y medio ambiente.

Enfocándonos en la temática ambiental, la Ley Ómnibus plantea cambios sustanciales en leyes destinadas a proteger y gestionar los recursos naturales, poniéndolos en riesgo. A pesar del descontento de diversos sectores, la ley obtuvo media sanción el pasado 2 de febrero, tras un amplio debate en la Cámara de Diputados. Entre aquellos, se plantean los siguientes:

1. Modificación de la Ley de Glaciares (N°26.639): Esta ley, que busca preservar reservas estratégicas de recursos hídricos, podría ver alterada su definición de «ambiente periglacial,» permitiendo la explotación minera en áreas antes protegidas.

2. Cambios en la Ley de Quemas (N°26.562): Esencial para prevenir incendios, esta ley podría sufrir modificaciones que permitirían la realización de quemas sin control si no hay respuesta estatal en 90 días. Esto podría tener consecuencias devastadoras, especialmente en regiones como La Pampa, propensas a incendios.

3. Reformas propuestas en la Ley de Semillas (N°20.247): La ley vigente desde 1973, orientada a promover la eficiencia en la producción y comercialización de semillas, enfrenta modificaciones que favorecerían a grandes empresas multinacionales en detrimento de productores locales y consumidores.

A pesar de la controversia, la Ley de Bosques (N°26331) fue retirada del tratamiento debido a desacuerdos sobre modificaciones presupuestarias y de zonas de protección que amenazaban la supervivencia de los bosques nativos.

La Ley Ómnibus, a pesar de algunas adaptaciones en comisiones, sigue representando un retroceso ambiental en un momento en el que el mundo busca acciones para combatir el cambio climático. Este regreso en las políticas medioambientales podría tener consecuencias no solo a nivel local, afectando la calidad de vida de los argentinos, sino también a nivel internacional, perjudicando la posición del país en la comunidad global comprometida con la preservación del medio ambiente.