Expertos en economía señalan que el paquete fiscal propuesto por el gobierno de Javier Milei permanecería sin grandes cambios.
En medio de las discusiones en torno a los cambios en el paquete fiscal propuesto, los especialistas sostienen que las modificaciones introducidas por la oposición dialoguista en el proyecto de ley ómnibus no alterarían significativamente los planes del ministro de Economía, Luis Caputo. A pesar de las alteraciones en algunos puntos del paquete fiscal, los expertos sugieren que el ajuste propuesto por Caputo hace un mes se mantiene relativamente inalterado.
Hernán Letcher, titular del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), afirmó que los cambios no afectarían demasiado el plan de ajuste, especialmente en lo que respecta a los derechos de exportación, a excepción de las economías regionales, que, según Letcher, no cambiarían significativamente en términos de volumen.
Un aspecto crucial para el éxito del plan es la recaudación de impuestos al campo. Sin modificar el esquema de retenciones, se estima que este impuesto podría aportar entre 0,7% y 1% del PBI adicional en 2024. Por otro lado, en cuanto a las pérdidas por la sequía en 2023 -estimadas en u$s18.900 millones según el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA)- se espera que se recuperen en el presente período fiscal, generando ingresos fiscales sin necesidad de nuevos esfuerzos.
Hernán Letcher también señaló que la actualización de las jubilaciones comenzaría en abril, lo que implicaría un incremento que el Gobierno absorbería, generando un ahorro proyectado de 0,4 puntos del PBI.
El proyecto de ley también contempla un aumento sustancial del mínimo no imponible del Impuesto a los Bienes Personales, alcanzando los $300 millones. Aunque se prevé recaudar medio punto adicional con esta medida, junto con la moratoria y el blanqueo, se considera que el efecto neto debería ser neutro.
Para evaluar la verdadera dimensión del plan de ajuste de Luis Caputo, será necesario esperar a los datos finales del déficit fiscal de 2023, que según las estimaciones gubernamentales cerró en 3% del PBI. Sin embargo, algunos analistas privados estiman un quebranto primario del 2,5% del PBI, lo que implicaría un recorte de medio punto en el ajuste propuesto.
En términos generales, las estimaciones oficiales sugieren que la recaudación adicional en 2024 sería equivalente a 2 puntos del PBI, mientras que el recorte de gasto sería del 3%. Factores como la caída de la recaudación fiscal debido a la menor actividad económica o la posible compensación de los mayores ingresos con pérdidas podrían alterar estos cálculos.
Además, las fluctuaciones en el gasto también pueden influir, especialmente si la inflación no cede significativamente, lo que podría llevar a aumentos en subsidios al transporte y tarifas de servicios públicos.
Mientras el análisis del presupuesto prorrogado para 2024 muestra una serie de ajustes a lo largo del año para incorporar nuevos recursos o reducir erogaciones, destacando un déficit corriente de $9,2 billones, La Asociación Argentina del Presupuesto Público (ASAP) subraya la necesidad de seguir de cerca estas correcciones a lo largo del año fiscal.